Un rack.Cada pantalla.
Un rack en su edificio. ARC encima. Bridge en cada pantalla. Cada acción sellada.
Un sistema, pieza por pieza.
El sistema completo
Sus sistemas a la izquierda. Su edificio en medio. Su gente a la derecha. Nada cruza la pared.
El rack
Un gabinete con sus propias baterías, en un cuarto que ya tiene. Comprado a su nombre, a costo.
ARC
El sistema operativo. Corre los modelos, enruta cada petición, despacha a los agentes y aprende dónde se atora su trabajo.
Bridge
Una IA privada en cada pantalla. El chat que todos conocen, un mosaico por función, y los agentes al lado.
Los agentes
Uno por proceso. Recuerdan, piden, verifican, concilian y escalan. Una persona aprueba lo que importa.
El registro
Cada acción sellada en el momento en que ocurre, anclada en público. Su auditor la revisa sin pedirnos permiso.
Cuatro piezas. Todas suyas.
Un gabinete, con sus baterías.
Un gabinete sobre ruedas, en un cuarto que usted ya tiene. Sin sala de datos, sin subestación nueva, sin cambio de uso de suelo. Se compra a su nombre y a costo, y si el contrato termina, el hardware se queda con usted.
El sistema operativo.
ARC corre los modelos sobre el rack y lee dónde se traba el trabajo. Lo que aprende de su proceso es suyo. Lo que Armada lleva al siguiente cliente es cómo instalar, nunca un byte de lo que usted opera.
Una IA privada en cada pantalla.
Cada función es un mosaico y nadie abre una terminal. El asistente y la flota de agentes viven en la misma ventana, en las máquinas de su propia gente.
Sellado en el momento en que ocurre.
Cada acción se hashea y se ancla en público, así la fecha no se puede mover después. Su auditor la revisa sin pedirnos permiso. El borrado se honra destruyendo la llave, para que la ley de datos y un registro inalterable dejen de pelearse.
El hardware. Los modelos. Sus datos.
A Armada se le paga por la consultoría, la construcción, mantener el rack vivo, y cada lugar en Bridge. Nunca por el hardware, nunca por token.
Durante tres años las empresas tuvieron una sola forma de usar IA. Rentarla.
- Sus datos salencon cada pregunta
- La factura crececon cada uso
- Los términos cambianbajo ley extranjera
- El interruptorno es suyo
- Nada saledel edificio
- Un token cuestala electricidad para correrlo
- Sus reglasversionadas y selladas
- Todo sigue corriendosi cortan el acceso
Tenerla cuesta un tercio de rentarla.
Quinientas personas usando IA todos los días. Estimación de Armada a cuatro años.
De la factura al cobro.
El primer proceso que construimos completo, bajo el régimen de facturación electrónica de México. Cada toque sellado, cada excepción escalada a una persona.
Recuerda los términos antes del vencimiento.
Pide el complemento de pago antes del día cinco.
Verifica cada factura contra la autoridad fiscal.
Concilia el libro cada noche.
Escala los casos difíciles a una persona.
Camina la escalera de cobranza, con cada toque sellado.
El sello atestigua los rieles fiscales. Nunca los sustituye.
Ponga una IA privada en su edificio.
Traiga el proceso que más le cuesta. Le decimos qué toma hacerlo suyo.